Tener la piel seca durante una temporada no significa que ese sea necesariamente tu tipo de piel. El aire muy frío, o muy caliente y seco, las calefacciones, los aires acondicionados, así como el contacto con algunos productos de limpieza o con disolventes, pueden hacer que tu piel se reseque.
Con los años, además, la actividad de las glándulas sebáceas va disminuyendo y es normal que la piel se vuelva más áspera y apagada. También influye si eres hombre o mujer. Las mujeres tienden a tener la piel mucho más seca después de la menopausia, pero los hombres producen menos grasa hasta los 80 años.
El secreto para que tu piel esté siempre sana es cuidarla de forma diferente en cada momento, teniendo en cuenta tu sexo, tu edad, tu actividad diaria...