¿Qué tipo de piel tienes?

 ¿Tu piel es normal, sensible o seca? ¿Estás seguro? Héchale un vistazo a las descripciones observa cuál de ellas se adapta mejor a ti.

Piel normal

Si tienes la suerte de que tu piel sea normal, ¡enhorabuena! Es el tipo de piel que todos querríamos tener. Suave, tersa, luminosa, sin poros abiertos ni espinillas, de aspecto sano, bien hidratada... Una piel realmente envidiable.

Piel sensible

Piensa en tu piel. ¿Enrojece con facilidad o notas cierta tirantez? Si es así, es probable que tengas la piel sensible.

Eso significa que todo te afecta más: La dieta, el estrés, la polución,o utilizar productos cosméticos inadecuados.

Piel seca

¿Piel seca? Haz la prueba. Sólo tienes que frotar con la mano tu brazo o tu pierna. Si se producen pequeñas escamas, tienes la piel seca. También puedes observar si le falta brillo, si la notas áspera...

La piel seca requiere mayores cuidados porque es más propicia a arrugas y reacciones alérgicas.